Microsoft ha explicado por qué los usuarios de Windows 11 no pueden mover la barra de tareas arrastrándola, como sí era posible en Windows 10 y versiones anteriores. Según Diego Baca, vicepresidente de diseño de Microsoft, la decisión se tomó intencionadamente y no se espera que el comportamiento anterior regrese próximamente.

Baca afirmó que las investigaciones de Microsoft revelaron que arrastrar la barra de tareas podía provocar movimientos accidentales. La empresa también determinó que los usuarios no cambian con frecuencia la posición de la barra de tareas, por lo que un método directo de arrastrar y soltar resulta menos necesario.

En su lugar, Windows 11 ofrece un ajuste al que se puede acceder haciendo clic derecho en la barra de tareas y abriendo la Configuración de Windows. Después, los usuarios pueden seleccionar su posición preferida mediante la opción correspondiente, en vez de mover la barra directamente con el ratón.

En Windows 10, los usuarios podían desbloquear la barra de tareas desde su menú contextual y arrastrarla hasta otro borde de la pantalla. También podían cambiar su tamaño arrastrando su borde superior. Ninguna de esas funciones basadas en el arrastre se ha incorporado a Windows 11.

Microsoft considera que el enfoque basado en la configuración es más intencionado y predecible, y que además reduce el riesgo de cambios accidentales cuando la barra de tareas está desbloqueada. La empresa ha presentado esta elección como una decisión de diseño, no como una capacidad inacabada o ausente.

Fuentes: Windows Central.